Pues yo no voy


En primer lugar, porque llega tarde. Por una parte, hace ya dos años que empezaron la crisis, los EREs, las altas cifras del paro… Pero, sobre todo, porque el decreto contra el que se va a protestar, ya ha sido aprobado. Si se hubiese hecho la huelga durante la fase de negociación, quizá se habría conseguido otra redacción u otro articulado. Pero, ¿ahora? No le encuentro el sentido.

En cualquier caso, tampoco habría ido de convocarse hace unos meses, porque creo que la tasa de desempleo en Europa, y en especial en los países mediterráneos, es, en buena parte, culpa de un mercado laboral inflexible, en el que se busca y protege un puesto de trabajo para toda la vida en vez de una vida entera con diferentes puestos de trabajo.

Otro de los motivos por los que no voy es porque la huelga la convoca el Chiquilicuatre en unos vídeos en los que viene a decir algo así como que el empresario es el coco (y de derechas de toda la vida e, incluso, admirador de Fraga, claro), mientras yo no puedo evitar pensar que los empresarios son unos señores que generan puestos de trabajo y que a mí, que no tengo los arrestos necesarios para arriesgar mis ahorros, lo que realmente me conviene es que haya muchos y les vaya muy bien para que puedan emplearme en  las mejores condiciones posibles.

Tampoco puedo evitar pensar que, ante un hipotético despido, lo que menos me va a preocupar es la indemnización que me van a dar… Lo único que de verdad querría sería poder encontrar otro puesto de trabajo lo antes posible. ¡Si es al día siguiente, mejor que si pasan 3!

Esos son los principales motivos por los que yo no voy. Y estoy en mi derecho de decirlo y hacerlo. Que a veces parece que no secundar una huelga es un pecado imperdonable.

¡Ah! Y, evidentemente, si tú, que lees esto, quieres ir, también estás en tu derecho de hacerlo y decirlo. Así que, si quieres, deja aquí tu comentario 😉

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12 respuestas a Pues yo no voy

  1. donaloretizia dijo:

    Comparto tu opinión, Truca. Esta huelga-pantomima me pone de muy mala leche. Me asquea que cuando hubo que hacer algo, los sindicatos se escondieron en los bares para ver cómo avanzaba La Roja en el Mundial. ¡Y pa qué fastidiar las vacaciones de verano!
    Es tan bueno el nivel interpretativo del teatrillo del 29-S que hasta parece que quien nos convoca es el Gobierno. Es más, si no secundas las huelga -o en su defecto, deseas su fracaso-, fijo que eres del PP. Que conmigo no cuenten. Hace seis meses, cuando se empezó a hablar de la flexibilización del despido (¡como si no estuviese ya bastante flexible, pardiez!) y de los recortes en los derechos laborales, hubiera salido a la calle a berrear y a mostrar la disconformidad que mostré en todas las tertulias en las que participé (de bar, claro). Pero no. En aquel tiempo los sindicatos estaban…. bueno, estaban haciendo otras cosas seguramente mucho más importantes que salvaguardar los derechos laborales que tantísimos años costó conseguir.
    En definitiva, no me enrollo más. Si no voy es porque quien me convoca perdió toda su credibilidad. Y porque como bien dice Truca, es tarde.

  2. ana dijo:

    yo tengo que trabajar, pero sí tengo claro que los actores de la pelicula, la ruedan para ver quien es el más guapo, al margen de los protagonistas que somos, los parados, los trabajadores y los pensionistas… por ejemplo, a quienes manipulan los que están en la escena, y que conste que no soy de derechas ni empresaria.
    ana

  3. sparral dijo:

    Yo tampoco voy a esta huelga del sin querer.
    Copio de El País: “Los sindicatos se han sentido obligados a convocarla para no perder la cara. La patronal, por una vez, se muestra contraria porque el éxito favorecería a sus antagonistas. La oposición del PP querría el imposible de que resultara un debilitamiento simultáneo del Gobierno y de los sindicatos. Y el Gobierno piensa que la huelga podría dar credibilidad internacional al rigor de las medidas de recorte adoptadas, pero siempre que su seguimiento sea limitado y no suponga una enmienda a la totalidad. Es la huelga del sin querer”. […]
    Se puede leer íntegro en: http://www.elpais.com/articulo/espana/huelga/querer/elpepiopi/20100928elpepinac_5/Tes
    Gracias por el enlace, Chenchu. 🙂

  4. ourensegalicia dijo:

    Yo con un poco de suerte, mañana trabajo y con un poco de suerte trabajaré también pasado mañana

  5. sparral dijo:

    Otro artículo recomendable, de “o home que cena centola”:
    http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2010/09/29/0003_8752835.htm
    Me ha gustado más esta mañana en Onda Cero, pero aquí está resumido y muy bien.

  6. pat dijo:

    Al margen de los sindicatos, de su convocatoria de huelga que ha llegado tarde y mal, y de sus motivos, yo sí tengo los míos para manifestar mi descontento y hacer huelga en el día de hoy no en nombre de ningún sindicato, sino en el mío propio.
    Aunque yo no me haya quedado sin trabajo, no me hayan rebajado el sueldo, no me hayan ejecutado una hipoteca, no me hayan denegado un préstamo, no hayan reducido las horas en que me ayudan con la asistencia domiciliaria, etc…. y porque a pesar de todas estas medidas, más la de la reforma del mercado laboral tan de libre mercado con probada eficiencia en el glorioso modelo capitalista americano, aún no se haya legislado nada en materia de regulación de ciertas prácticas financieras que ponen en riesgo la estabilidad de los países, ni en materia de especulación inmobiliaria, práctica que pone en riesgo la estabilidad del nuestro -además de imposibilitar el acceso a la vivienda a tantas personas… he decidido que me siento moralmente obligada a manifestar de forma pacífica, quedándome en casa y renunciando a un día de sueldo. De forma que, si no cambia nada, al menos sentir que de alguna forma, he expresado mi disconformidad con la realidad en la que vivo. El actuar siempre pensando en la utilidad de nuestros actos nos lleva a la inacción. ¿Sirve de algo guardar un minuto de silencio después de un atentado? ¿Va a hacer eso que los muertos resuciten? ¿Va a eliminar el hambre en el mundo aportar unos euros al año a una ONG? ¿Va a conseguir una manifestación que en ciertos países se dejen de vulnerar los derechos humanos? Podemos no hacer nada nunca, podemos caer en la abulia más absoluta, en el desencanto y en la falta de fe. Pero creo que ciertos actos sí que tienen utilidad. Puede que no inmediata. Pero tienen un efecto de contagio y de esperanza, de solidaridad y de apoyo. Y nos hacen más humanos. Se pueden buscar muchos motivos para callar y para dejarse llevar por el derrotismo ante realidades injustas. Yo os animo a no perder la fe. No se trata sólo de un día de huega, ni de sucia política, ni de vociferaciones sindicales. Con la plumilla se puede hacer una gran labor de denuncia y de llamamiento a la esperanza.
    Muchos besos.

  7. Óscar Pereiro dijo:

    Pues yo tampoco voy. No por “derrotismo ni por la abulia más absoluta” Pat, sino porque no creo en ella y debo ser el único que cree que los problemas económicos de este país no son sólo por culpa de Zapatero 😉

    La principal causa de la huelga, es decir, las medidas que afectarán a los contratos laborales de los trabajadores, las veo justas para dinamizar las empresas. Los que van a la huelga opinan lo contrario y es respetable tanto pensar una cosa como la otra.

    Asi pienso yo.

  8. sparral dijo:

    Gracias por el comentario, Pat 😉 Y por los ánimos.

    Sin embargo, yo he ido a trabajar por dos motivos principales:

    El primero, que la huelga se convocaba por un motivo claro (la reforma de un decreto que ya ha sido aprobado y está ya en vigor) y con un objetivo que, en teoría, también está claro (que el gobierno rectifique).

    Creo que las reformas eran necesarias. Tenemos un mercado laboral que, en mi opinión, ya no sirve y un modelo productivo que tampoco vale. El FMI ha dicho cosas como que “en España, reducir las cláusulas de protección del empleo de los trabajadores permanentes hasta los niveles mínimos que observa la Eurozona reduciría la proporción de trabajadores temporales en un total de 13,5 puntos porcentuales” o que “otra posible solución para España consistiría en fomentar la creación de contratos de trabajo a tiempo parcial, que impulsarían la participación en el mercado laboral de grupos que de otra forma no trabajarían”. A mi me parecen argumentos bastante lógicos. ¿Extremos?, quizá. Pero más que lógicos en una situación como en la que estamos. Además, tampoco he escuchado a nadie (ni a los sindicatos, ni a la oposición) hacer una propuesta mejor. Así que… por esta parte, no tenía motivos para secundar la huelga.

    El segundo de los motivos, como dice Fernando Ónega (y copio porque no puedo explicarlo mejor), es que “como a muchos, me produce rechazo esa ambigüedad de los discursos, donde por una parte se censura a Zapatero, pero también se culpa a los empresarios, a los especuladores, a la banca y a los mercados. Ese revoltijo argumental, tan falto de rigor, no llevará a ninguna conclusión y, por tanto, a ninguna consecuencia. Si van contra el empresario, creador de empleo, no me apunto: el empresario no solo sufre también la crisis, es que su crisis nos arrastra a los demás. Merecen apoyo, no manifestaciones. Y si es el Gobierno a quien hay que dar un escarmiento, me reservo el momento de hacerlo. Será con el voto.” Efectivamente, si en su día creo que debo reprobar al gobierno, no temblará la papeleta en las manos. Y dudo que muchos de los que hoy han secundado la huelga hablen en las urnas, cuando llegue el momento.

  9. Pau dijo:

    Totalmente de acuerdo, nada más que decir.
    Un saludo 🙂

  10. Any dijo:

    Fíjate… Yo no he ido… A mi rama laboral no se le permite… Y ese día los discursos del “hay que estar a las duras y a las maduras y por eso nosotros seguiremos esté quien esté arriba” fueron la tónica del día… 🙂

    Biquiños.

    • sparral dijo:

      Eso es bueno, ¿no?

      Es que, será que es domingo de puente, pero no estoy muy segura de entender lo que quieres decir.

      Creo que vuestra actuación debe ser profesional en cualquier circunstancia y esté quien esté en el Gobierno. Es una condición indispensable para que los ciudadanos confiemos en vosotros.

      ¿O te refieres a que, como sois funcionarios, vais a permanecer en vuestro puesto de trabajo esté quien esté y que por eso tampoco merecía la pena entristecerse por no poder ir a la huelga?

      Bicos, guapa.

  11. Pingback: Los números de 2010 | Palabra de plumilla

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