A toro pasado


¡Con la de ríos de tinta que han corrido y la cantidad de ondas hertzianas que se han emitido sobre este tema y a mí se me ocurre sacarlo ahora a colación (y encima estoy mintiendo, que no se me ha ocurrido a mí, sino que tomo la idea prestada)!

Sirva como disculpa que estaba de vacaciones y que el verano no se presta al debate… Y ahora, a respirar hondo y ponerse a escribir, a ver lo que sale, que las ideas las tengo claras pero creo que no van a contentar a nadie. Y es que este es un tema del que se habla normalmente con mucho fervor, situándose en uno de los dos extremos posibles, y con las gafas de ver de cerca puestas, es decir, perdiéndonos muchos matices.

De todos es sabido que el Parlamento calatán aprobó el 28 de julio de este año una ley que entrará en vigor el 1 de enero de 2012 y que supondrá la abolición de las corridas de toros en esta comunidad autónoma. De todos es sabido, también, que dos meses después, el 22 de septiembre, el mismo Parlamento catalán blindó los correbous, es decir, los encierros en los que solo se prende fuego a los cuernos del toro tras untarlos de alquitrán (muchos animales se quedan ciegos), se les desgarran los músculos del cuello al arrastrarlos tirando de unas sogas,  se les tira al mar o se les hace correr (muchas veces hasta el agotamiento y/o el fallo cardíaco) por calles atiborradas de gente.

Es más, la mayor parte de los diputados catalanes fue capaz de votar que sí a la prohibición de los toros y que sí a la perpetuación de los correbous sin sentir ni un ápice de sonrojo. Y algunos, incluso, defendieron la coherencia de su actuación, basándose en la tradición en determinados territorios y en si el espectáculo terminaba o no con la muerte del animal.

Es como estar en contra del aborto, pero querer controlar la natalidad y frenar el SIDA, rechazando y desaconsejando, al mismo tiempo, el uso de métodos anticonceptivos. Ay, no, que eso también pasa, tengo que buscar otro ejemplo. Es como estar a favor de la abolición de la pena de muerte y, sin embargo, permitir que en los calabozos se den palizas a los detenidos que los dejen tetrapléjicos.  Es decir, un sinsentido.

A mí, que no me gustan los toros, a pesar de haber ido a las fiestas, con encierros, de Rueda o de La Seca, de tener un tío orgulloso de haber corrido muchos años el Toro Vega y una abuela con la que recuerdo muchas tardes de calor, tele y corridas, me parece todo muy absurdo. Y aquí es donde empiezo a no contentar ni a unos ni a otros: me parece ridículo que no se prohíban los correbous allí donde se prohíben las corridas de toros, porque creo que el animal sufre aún más con fuegos artificiales en sus astas que con una banderilla en la espalda. Pero también me parece una parida que un Parlamento prohíba por ley la celebración de las corridas. Y más con la que está cayendo.

Creo que estaba en primero o segundo de carrera cuando nos propusieron, para una práctica de redacción periodística, la creación del libro de estilo de un nuevo periódico. Yo, toda contenta, propuse a mis compañeros que uno de los artículos explicase que ese diario no ofrecería crónicas taurinas, porque estábamos en contra del maltrato animal. Y me disponía a dar más explicaciones cuando alguien (no recuerdo quién) me dijo: Sole, estamos en Salamanca. ¿Tú sabes cuánta gente vive aquí de los toros? En ese mismo momento dejé de pensar en los que se abanican en el tendido de sol y me puse en la piel de los que guardan las fincas, en la de los que trabajan en el campo, trasladan a los animales, les dan de comer… en el lugar de los sastres y costureras, de los vendedores ambulantes que ponen su puesto junto a la plaza en las tardes de toros, de los ganaderos, los hosteleros y los veterinarios, del que vende las entradas para el coso, de las empresas que organizan capeas y cumpleaños y hasta despedidas de soltero (porque hay que diversificar el negocio)…

Nos guste o no nos guste, el sector taurino genera al año en este país casi 4 millones de jornadas de trabajo. Y no está el horno para bollos, ¿no? Pues eso.

Por supuesto que quiero que se acaben las corridas (menos mal que el Imperio Romano cayó hace tiempo, porque si no algunos serían capaces de argumentar la tradición, ¡o el arte!, para defender las luchas a muerte entre gladiadores o entre leones y cristianos),  pero creo que solo tienen una muerte lícita: la que se basa en la educación (saber lo que sufre el animal), la evolución (ser consciente y creer, de verdad, que hacer sufrir a un animal es una salvajada) y el consiguiente abandono de los asientos de las plazas de toros.

Esta es solo mi opinión. Sé que hay otras, así que te animo a comentar. Está todo admitido menos meterse con mi familia y con los miembros de la misma que he citado 😉

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16 respuestas a A toro pasado

  1. valiente, pero todo el mundo es políticamente incorrecto con este tema… y muchos, y es más grave, deshonestos e interesados.

  2. Isabel dijo:

    Coincido contigo la opinión sobre los toros y en que hay hipocresías que duelen. También estoy de acuerdo en que no se pueden tomar decisiones a la ligera cuando hay un montón de puestos de trabajo, pero esto también es la pescadilla que se muerde la cola. Y no hay más que ver el vídeo publicado por el Wall Street Journal que recogío hace unos días La Vanguardia.
    Lo recoge también este post

    Por cierto, creo que reflexionar “a toro pasado” debería ser más habitual, en vez de esa locura de titulares con fecha de caducidad inmediata. 🙂

  3. Virginia dijo:

    Muy bueno, aporta una conclusión absolutamente democrática. Me encanta leer los artículos de las plumillas, aunque no siempre os comente. Un abrazo.

  4. sparral dijo:

    Gracias por el comentario, Ourensán. Sigo sin saber quién eres, una pena.
    Isabel, bienvenida a este espacio. Tu blog y el de Albert García Pujadas me han parecido interesantes. Prometo leerlos con algo más de calma en cuanto pueda.
    Vir, un placer que seas lectora de esta panda de plumillas 😉

  5. Pau dijo:

    Un artículo contundente, con todos sus puntos de fuga.
    A mí no me queda más que decir que, no me gustan los toros. Y cuando digo los toros digo mal, lo que no me gusta es el maltrato animal.
    Felicidades por escribir así.
    Un saludo 🙂

  6. Óscar Pereiro dijo:

    Argumentos para defender las corridas de toros:

    1- Que genera empleo: No creo que sea válido. También generaba todo un gran negocio la esclavitud. También en EEUU los que fabrican las sillas eléctricas viven de eso. Al igual que las señoras que le cortan el clítoris a las niñas de algunos países de África.
    Estos que viven de esto seguro que encuentran otra labor más amable.

    2- Que gracias a las corridas de toros se mantienen las dehesas extremeñas y el propio animal: Si tanto interesa mantenerlos, si hay voluntad, se mantendrán. Asociar el futuro de estos parajes a la existencia o no de un cruel espectáculo me parece ridículo.

    3- Tradición: como en el primer punto, también y como bien dices, lo eran los circos romanos… Mantengamos la tradición…

    Estoy de acuerdo en que hasta que la sociedad evolucione habrá espectáculo sádico, seguirá habiendo corridas… En Gran Bretaña por ejemplo prohibieron la caza del zorro. Evolucionaron. Y eso que era todo un icono de aquellas tierras.

    Lo que pasó en Catalunya me parece lamentable. En un primer momento aplaudí lo que allí se votó, pero después se les vió el plumero. No era una prohibición por sensibilidad con el animal, era una cuestión de diferenciación política con España, porque parece ser que blindaron el “correbous” para que no se prohíba. Otro espectáculo sádico y sin sentido.

    Pues eso quería decir.

    Gracias por volver a hacernos pensar en ello Sole

  7. Óscar Pereiro dijo:

    Ah, me quedaba una cosa por comentar…

    No estoy de acuerdo en que ha de desaparecer por inercia… es decir, en cuanto el público evolucione y deje vacío el asiento… Creo que debe desaparecer por decreto, que se debe prohibir, lo mismo que está prohibido matar a un ser semejante o robar, se debería prohibir todo maltrato animal, porque siempre habrá cuatro sádicos que aprovechen el vacío legal para clavarle puñales o quemarle los cuernos a un toro…

    Gracias

  8. sparral dijo:

    ¡Bien! Me parecía raro que este post no generase, al menos, una mínima controversia.

    Pero… vamos a ver… La pena de muerte y la ablación del clítoris generan puestos de trabajo. Qué salvajada de frase. Pero es cierto, hace falta quien construya las máquinas de matar, un verdugo y una persona dispuesta a mutilar a una niña. En el primero de los casos, incluso, quizá pueda haber algún puesto de trabajo indirecto, que el ser humano es tremendamente morboso y en las ejecuciones hay público. Tremendo. ¡¡ Todo esto me parece horripilante!! Pero, ¿la esclavitud? Como no sean las tripulaciones de los barcos… Bueno, y los negreros…

    En cualquier caso, no me parece lo mismo. Me parece que las corridas y otros espectáculos taurinos se pueden comparar con las peleas de gallos o perros, la caza del zorro, o el lanzamiento de cabra desde un campanario. Incluso con la violación de gallina u oveja (que casos se han dado). Pero no con el tráfico de personas, el asesinato, la mutilación genital, la lapidación de adúltera ni otras cuestiones similares.

    Y es que si empezamos a hablar de derechos de los animales, nos meteremos en terrenos pantanosos en los que me parece muy difícil encontrar la salida. ¿Es justo tener un pájaro en casa, enjaulado, o unos peces en un acuario 😉 ? ¿Y ponerle un yunque a un buey o una brida a un caballo? ¿Y comerse viva una ostra, matar a cuchillo a un cerdo o hervir vivo a un centollo?

    En lo demás, estoy de acuerdo. El campo charro y la dehesa extremeña no son excusa; la extinción del toro de lidia (un animal bastante pacífico en su hábitat, por cierto), tampoco; la tradición o el arte, mucho menos… Y lo de Cataluña o Catalunya, que me da lo mismo, es lamentable, sin más.

    Para terminar y contestarte a lo de la prohibición parafraseo a Calamaro: nada debería estar prohibido. Un pensamiento ingenuo, probablemente, pero que me gusta 😉

  9. Laura dijo:

    Yo siempre estuve completamente en contra de la mal llamada fiesta del toro.
    Por ser una brutalidad contra los animales, por denigrarnos como ser humanos al tomarlo por “arte” o “entretenimiento” y porque se vende como parte de la “cultura” de un estado, tradición e imagen de un país, (al que pertenece mi tierra, Galicia) y que me hace sentir absolutamente avergonzada. Las razones las veo tan obvias que siento que es absurdo profundizar más en ellas…
    Y sobre lo de los puestos de trabajo… según los últimos datos, el estado español se gasta 564 millones de euros anuales en subvencinar los festejos taurinos (http://www.20minutos.es/noticia/276608/0/). Creo que es una cantidad lo suficientemente significativa como para generar muchos más puestos de trabajo de los que se perderían, y seguro que en cosas muchísimo más útiles

    • sparral dijo:

      Hola Laura, bienvenida.
      Qué barbaridad, no tenía ni idea de esas cifras. Bueno, en realidad nunca había escuchado que hubiese subvenciones públicas para los festejos taurinos. Pues mira, no puedo hacer otra cosa que darte la razón. Con ese dinero se podía hacer mucho. Seguramente sería suficiente para paliar los efectos negativos que tendría sobre el empleo el suprimir las corridas, encierros y demás.
      Gracias por la información y por el enlace. 😉

  10. Óscar Pereiro dijo:

    Yo tampoco tenía ni idea. Se quedan sin argumentos los que disfrutan de tan cruel espectáculo.

  11. 1cruzdelsur dijo:

    Quizás no pueda opinar mucho por ser de otras tierras. En donde con muchos defectos y errores vamos aprendiendo día a día. Falencias en nuestros gobiernos hacen que a veces nuestra gente sufra peor que los animales.
    Pero en este caso de la corrida de toros en particular, creo que el hombre es el único que mata por placer.
    Decía: “Dos cosas que me llaman la atención: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres”
    Flora Tristán (feminista francesa)
    Todos debemos seguir reparando errores del pasado por un mundo mejor, nosotros y vosotros… evolucionar y así diremos: Esto ya no se hace más…pertenece al pasado…

  12. 1cruzdelsur dijo:

    Gracias por tu respaldo. En un momento pensé que no debía escribir. Pero el tema de la defensa por los animales “lo merece”, Aquí por nuestros lados, entre muchos problemas, tenemos el abuso de caballos de tiro, que en la actualidad los usan para trabajar en condiciones extremas, inclusive algunos mueren en nuestras calles. Increíble pero real!!
    También luchamos algunos por la pesca indiscriminada de la Ballena Austral en los mares del Atlántico sur y la Antártica. Perdón por la lata… Besos
    PD: Hay que luchar¡¡ Las letras son el instrumento necesario para que la gente piense¡¡

  13. 1cruzdelsur dijo:

    Sparral, A raíz de tu artículo, escribí un post en mi blog sobre la problemática de la caza de ballenas en los mares del Atlántico sur.
    Saludos
    Cruz del Sur

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